Recuerdo vagamente aquellos tiempos en que la vida era un proyecto modernista, en el que me sentía protagonista... y era un verdadero drama... ver ese monstruo frente a mi, y ver lo improbable que era la victoria... yo queria saber por qué... en esos momentos mi ideologia no había sido trastocada y me sentía con la fuerza de resistir, sobre todo, de no perder nunca la brujula... pretendía disfrutar solemnemente de los dolores de mis derrotas, como presumiendo que perdí luchando por el bien, y eso le daba sentido a mis gustos musicales y me hacía sentirlos muy profundamente...y también la soledad.
Y en esos momentos de profunda confusión y profundo pánico en mi interior por el caos exterior, todas mis acciones tenian un porqué... las acciones de los demás no las entendía y quería hacerlo...alguna vez empezaste a soltar palabras... y a hacer acciones que para mi eran muy sorprendente, yo quería saber la naturaleza de ellas, con un profundo temor de que su motor fuera la lujuria... ya que para mi eras tan pura y bella... que se me hacia posible llegar contigo a esa paz... blanca y pura... a esa paz de la no incertidumbre. Posiblemente no hubiera interpretado como peligrosas esas acciones tuyas si hubieran sido conmigo, quien sabe... y... para mi sí era cuestión de ideologías...
Después vino la destrucción total, y la lenta reconstrucción... con la sensación de haber sido golpeado por una bomba de la que nunca pude ver si cara... nunca supe con exactitud por que... y así fue la reconstrucción... como un proceso a ciegas... como una cosa que simplemente se tenia que hacer de manera urgente, ya posteriormente se hablaría de... direcciones...
Y ahora...veo que ese camino me ha llevado a una cosa muy diferente... al grado de casi olvidar ese proyecto... esa manera de ver la vida... y no sé si este bien o mal...
martes, 11 de junio de 2013
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